La economía española muestra algunos signos de recuperación aunque a un ritmo todavía muy lento. La previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en nuestro país es del 0,7% para este año y del 1,2% para 2012, según el indicador de verano, presentado el pasado día 10, Ernst & Young Eurozone Forecast (EEF).

Logo Ernst & YoungPese a estos datos, el centro de estudios califica de frágiles las perspectivas para nuestra economía y considera poco probable un cambio rápido de tendencia ante el necesario proceso de ajuste fiscal. El pronóstico para la economía nacional ha mejorado levemente, una décima, con respecto al informe anterior aunque todavía se encuentra lejos del 2% previsto para el conjunto de la Eurozona este año y del 1,6% para 2012.

Durante los últimos meses, la actividad económica en nuestro país se ha visto favorecida por un comportamiento positivo de las exportaciones y por el aumento extraordinario del gasto público producido antes de las elecciones locales y autonómicas del pasado mes de mayo. Sin embargo, existen otros indicadores que ofrecen unas perspectivas más sombrías a corto plazo; es el caso de la inversión, que cumpliría con su cuarto año consecutivo de descensos, un -4,5% en 2011, y comenzaría a repuntar el próximo ejercicio hasta 1,6%, según el EEF.

En palabras de José Miguel Andrés, Presidente de Ernst & Young en España, "aunque a un ritmo lento, la economía española ha iniciado el camino hacia la recuperación. Pese a todo, son muchos los riesgos a los que aun se enfrenta nuestro país, por lo que es necesario acelerar las reformas que mejoren la productividad y la competitividad de nuestra economía, que estimulen la inversión privada y que, a su vez, favorezcan la deseada creación de empleo".

Por lo que se refiere al consumo privado, éste se mantendrá plano mientras persista la grave situación del mercado laboral, que este año marcará su punto máximo de desempleo en el 20,5% y que descenderá hasta el 19,9% el año que viene, según las previsiones del EEF. Mientras, está previsto que la inflación se sitúe en torno al 3,3% para finales de este año. Estos factores, junto con la necesidad de reducir la deuda por parte de las familias, limitarán el crecimiento del consumo al 0,1% en 2011, con una modesta aceleración del 0,6% para 2012

Pese a los datos de paro tan elevados, el informe asegura que la situación real es algo menos negativa, ya que existe un amplio porcentaje de empleo no registrado oficialmente en nuestro país dentro de las pequeñas y medianas empresas. Esta situación, que tendría un impacto positivo sobre el consumo, a la vez supondría una menor recaudación tributaria con su consiguiente efecto negativo sobre el proceso de consolidación fiscal.

En este sentido, el informe de Ernst & Young también recoge los avances en la reducción del déficit público aunque se mantiene moderadamente optimista en relación al compromiso del Gobierno de cumplir con los objetivos marcados; el EEF estima que esta partida se reduciría hasta el 6,6% en 2011. Sin embargo, "esta previsión estaría amenazada por la incertidumbre política, la posibilidad de que aflore más déficit en las administraciones locales y autonómicas así como por el lento avance de las reformas en marcha", recoge el informe.

Las previsiones para la Eurozona

Lo que hace un año parecía impensable, es decir, que Grecia necesitara más ayuda financiera así como una reestructuración de su deuda soberana, ahora es una situación inevitable, según las conclusiones del EEF. Suponiendo que los gobiernos de la Unión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) alcancen un acuerdo sobre las medidas que Grecia debería adoptar durante los próximos dos años, el PIB de la Eurozona sólo crecería el 2,0% en 2011 y el 1,6% en 2012, según las estimaciones del informe. Según Marie Diron, Economista del Ernst & Young Eurozone Forecast, "hemos revisado al alza nuestro pronóstico para 2011 debido a las señales positivas observadas durante el primer trimestre del año. Sin embargo, todavía existe una gran incertidumbre sobre el impacto que tendrá en el sector financiero la reestructuración de la deuda griega, así como sus implicaciones para la economía de la Eurozona".

Un alivio a corto plazo para Grecia

En opinión del EEF, un paquete de rescate adicional de la UE y del Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo facilitaría un alivio a corto plazo para la economía griega. "A pesar de ayudar a reducir sus problemas de liquidez, de ofrecer más tiempo para mejorar sus cuentas y avanzar en las reformas estructurales, un plan de rescate no proporcionaría una solución a largo plazo", explica Diron.

Además, Marie Diron advierte que esta cuestión tiene implicaciones más allá de Grecia: "Una vez que se han abierto las renegociaciones sobre el rescate de Grecia, la UE y el FMI también tendrán que hacer frente a un nuevo debate en torno a Irlanda y Portugal, lo que socavaría cualquier credibilidad sobre las condiciones fijadas en sus respectivos rescates".

El riesgo de la reestructuración de la deuda

En combinación con el nuevo rescate, el EEF considera que una reestructuración moderada y ordenada de la deuda, aunque no suponga la 'panacea', sí daría un cierto alivio al gobierno heleno a la vez que evitaría la incertidumbre y el caos en el sector financiero de la Eurozona. Sin embargo, una reestructuración limitada sólo tendría un impacto moderado sobre la carga de la deuda global, y podría fracasar en su objetivo primordial de restablecer la confianza de los inversores. Un proceso más amplio, de reestructuración desordenado, aumentaría el riesgo de contagio a otros países.

En concreto, dicho contagio se extendería primero a otros países periféricos, en particular, Irlanda y Portugal, que se enfrentan a similares retos en torno a la deuda, aunque algo menos graves. Las consecuencias de este proceso también podrían extenderse a través del sector bancario a los países europeos más fuertes, ya que el sector cuenta con una gran cantidad de deuda periférica.

Las pruebas de estrés que se publicarán en el mes julio, también pueden arrojar más luz sobre la salud del sector bancario aunque, como ocurrió el pasado año, la credibilidad de las mismas se ha visto debilitada, en parte, por partir de unos supuestos demasiado favorables.

Oportunidades en la Europa de las dos velocidades

Si bien el crecimiento de la Eurozona puede considerarse débil y con una serie de riesgos por delante, hay algunos países para los que las perspectivas son positivas durante los próximos años. Entre ellos, se encuentran Alemania, Francia y los Países Bajos, con un crecimiento conjunto del PIB del 2,2% anual de media entre 2011 y 2015, una tasa ligeramente superior a la registrada en la década anterior al estallido de la crisis. Según el EEF, la previsión de crecimiento para este año del PIB de Alemania será del 3,5%, para Finlandia del 4,1% y para los Holanda del 2,2%. "Este fuerte crecimiento genera oportunidades para aquellas empresas que quieran aprovechar el aumento del poder adquisitivo en los países europeos más consolidados. Muchas compañías también podrían tener oportunidades en los países periféricos donde los costes de producción se espera que desciendan, especialmente en Irlanda, donde éstos ya se han reducido", comenta Marie Diron.

Considerando los distintos sectores, las perspectivas para la Eurozona son diversas. Los servicios a empresas constituyen uno de los ámbitos con mejores expectativas ya que la Eurozona se beneficiaría de una mano de obra cualificada y con experiencia en este ámbito. Las previsiones también apuntan a una recuperación mucho más rápida del sector industrial, que se aprovecharía de la fuerte demanda externa de productos de la zona euro, en particular, procedente de los mercados emergentes.

El problema de la inflación y los tipos de interés

En relación a la política monetaria, el EEF asegura que el BCE debería tener en cuenta tanto la inflación relativamente alta, las perspectivas de crecimiento bajas así como las diferencias en la evolución de los países periféricos con los del resto de Europa. Hasta el momento, el centro de estudio considera que la institución se ha centrado en la alta inflación y en la situación de los países más fuertes, avanzando la posibilidad de nuevos incrementos de tipos para el segundo semestre de 2011.

En opinión de Diron "este ajuste es prematuro, teniendo en cuenta las complicaciones que una subida de tipos generaría en las economías periféricas, especialmente con una política monetaria restrictiva que ejercería una presión al alza sobre el euro. Los riesgos sobre las perspectivas de la Eurozona son tales que si el BCE tuviese que invertir este endurecimiento, ello afectaría a su credibilidad. Además, estimamos poco probable que los actuales niveles inflación afecten a los salarios y a los precios en general. De hecho, prevemos que para principios de 2012, la inflación se sitúe por debajo del 2% en el conjunto de la Eurozona", concluye la Economista del EEF.

Sobre el Ernst & Young Eurozone Forecast

Las previsiones y los análisis presentados en el EY Eurozone Forecast se basan en el modelo que utiliza el Banco Central Europeo en sus previsiones trimestrales para la economía de la eurozona.

Fuente: Ernst & Young

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